08 agosto, 2026
Cuando el diseño comunica pero también complica
Tony's Chocolonely, es una tableta de chocolate que tiene un diseño característico: las porciones no son iguales. La tableta esta dividida deforma desigual como denuncia a la industria del chocolate que es desigual. Contamos el lado bonito: la metáfora, el activismo, el diseño disruptivo... pero rara vez analizamos el coste operativo y comercial de esa decisión.
Vamos a analizar las desventajas reales que tiene no fabricar una tableta estándar.
- Complejidad de fabricación y control de calidad. Un molde con piezas irregulares es más difícil de llenar de manera uniforme que uno con celdas idénticas. El riesgo de burbujas de aire, rebabas o rellenos mal distribuidos aumenta cuando las cavidades tienen formas y tamaños distintos. En control de calidad, esto se traduce en más variabilidad y, probablemente, más tasa de rechazo en línea, un coste que una tableta convencional de celdas iguales no tiene.
- Ineficiencia en el uso del molde y desperdicio de material. Las porciones desiguales no encajan tan eficientemente en la geometría del molde como los cuadrados uniformes. Desde una perspectiva de ingeniería de procesos, formas irregulares tienden a dejar más "espacio muerto" o exigen ajustes de diseño que penalizan el rendimiento de material por lote frente a un patrón regular.
- Dificultad para partir la tableta de forma limpia. Aunque la irregularidad es la gracia conceptual, en la práctica genera un problema funcional: es más difícil predecir por dónde se va a romper cada porción. Los consumidores reportan con frecuencia que los trozos se astillan de forma imprevisible o que cuesta separar una "porción justa" para repartir, el mismo atributo que comunica la metáfora (reparto desigual) sabotea la experiencia de uso. De crio, mi madre nos daba para merendar un trozo de pan con cuatro onzas de chocolate. Imagino a mi madre, protestando para para partir la tableta de Tony's Chocolonely.
- Pérdida de la función de "porción controlada". Las tabletas de celdas iguales funcionan también como herramienta implícita de autocontrol: cada cuadrito es una unidad de referencia fácil de contar ("me como 1 cuadradito después de cenar"). Con porciones de tamaño variable, esa heurística desaparece. Para un consumidor que quiere moderar el consumo, la tableta de Tony's ofrece peor información visual sobre cuánto se está comiendo . Este diseño es un problema desde la óptica de la arquitectura de decisiones que plantea Thaler y Sunstein con el nudge: el formato ya no ayuda a decidir mejor por defecto. Si quieres ayudar a las personas a cumplir una meta, hazla sencilla para ellas.
- Menor previsibilidad para el packaging y logística secundaria. Si la marca quisiera, por ejemplo, vender porciones individuales pre-envueltas, cajas surtidas con piezas cortadas, o formatos de picoteo, la irregularidad complica el diseño de envases secundarios estandarizados. Las líneas de empaquetado suelen preferir geometrías predecibles para automatizar procesos.
- Riesgo de que el diferencial se perciba como gimmick con el tiempo. El gimmick es un truco, artificio o recurso llamativo que se usa para captar la atención de la gente, a menudo sin aportar un valor real o duradero. Desde la óptica de posicionamiento de marca, un atributo distintivo fuerte corre el riesgo de "desgastarse" si no evoluciona (lo que Levitt llamaba miopía de marketing aplicada al producto, no solo al mercado). Si la irregularidad se percibe cada vez más como truco de packaging y menos como statement (declaración) con sentido, pierde parte de su fuerza simbólica, sobre todo a medida que otras marcas empiezan a copiar el recurso de forma distinta = causa social, diluyendo la diferenciación original de Tony's.
Resumiendo, la tableta desigual es un buen ejemplo de cómo una decisión de diseño con enorme potencia comunicativa puede implicar costes reales de producción, experiencia de uso y escalabilidad. Tony's decidió, conscientemente, pagar ese precio operativo porque el retorno en notoriedad y coherencia de marca lo compensaba, pero conviene no idealizar el recurso sin nombrar su cara B. Ser distinto, tiene costes (y posibles beneficios)
Etiquetas: diseño, nudge, packaging, producto

