31 agosto, 2026
De Aranda de Duero a Peñaranda de Duero
¿Por qué me miras tan serio,
carretero?
Tienes cuatro mulas tordas,
un caballo delantero,
un carro de ruedas verdes,
y la carretera toda
para ti,
carretero.
- La gratitud por lo que ya tenemos. Alberti hace inventario de la riqueza del carretero, mientras quizá el carretero solo esté pensando en el cansancio del camino. A veces pasamos tanto tiempo haciendo inventario de lo que nos falta que olvidamos hacer inventario de lo que ya tenemos.
- La libertad como riqueza: No elegimos muchas de las carreteras que nos toca recorrer, ni podemos evitar todos sus baches. Pero casi siempre conservamos algún margen para decidir cómo recorrerlas, con quién hacerlo y hacia dónde intentar dirigirnos.
- Tenemos camino. La carretera toda para ti. No sabemos exactamente qué habrá después de la curva. Quizá eso sea precisamente lo interesante.
Este agosto he escrito todos los días, como cada año, sobre marketing, tecnología y vida. Curiosamente, cuanto más escribo de las dos primeras, más termino pensando en la tercera.
Mañana empieza otro curso.
No sabemos qué habrá al final de la carretera. Pero tenemos cuatro mulas tordas, un caballo delantero, un carro de ruedas verdes y toda la carretera para nosotros.
No es poco.
Este curso, optimistas. Pero no ingenuos: agradecidos por lo que tenemos y responsables de lo que hagamos con ello.
Etiquetas: ego

