03 julio, 2026
Los aranceles ¿son buenos o malos?
La Unión Europea ha decidido aplicar un arancel de 3 € a las importaciones de bajo valor, inferiores a 150 €, y lo justifica en nombre de la competencia justa, la protección del comercio minorista europeo y la seguridad de los consumidores.
El argumento puede sonar razonable. Pero conviene recordar algo: cuando era Estados Unidos quien imponía aranceles a productos europeos, la propia UE los calificaba como una mala idea para los consumidores estadounidenses.
Y tenía razón.
Porque los aranceles no dejan de ser impuestos. Y, como todo impuesto sobre las importaciones, acaban generando una transferencia de renta desde los consumidores hacia los productores nacionales protegidos y hacia el Estado que los recauda.
- El consumidor paga más.
- La competencia se reduce.
- El poder público presenta el coste como si fuera protección.
Podemos discutir si hay problemas reales con determinadas plataformas, con el cumplimiento normativo o con la seguridad de algunos productos. Pero si el instrumento elegido es un arancel, conviene llamarlo por su nombre: una barrera comercial que encarece las compras de los ciudadanos.
No estoy de acuerdo con la idea de que los aranceles son malos… salvo cuando los pongo yo
Los aranceles eran malos cuando los ponían otros. Y siguen siendo malos cuando los ponemos nosotros.
Etiquetas: impuestos

