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14 agosto, 2026

 

Similitudes entre la paella y la pizza

 


Estos días se ha popularizado en el mercado gastronómico de Borough, en Londres, un local que vende 1.000 raciones diarias de paella cocinada cara al público. 

El modelo tiene algo de paradójico: un producto que en España asociamos a sobremesas largas, mesas compartidas y domingos en familia ellos lo han convertido en take away. El local no tiene ni mesas ni sillas. Los clientes comen de pie, con cuchara de plástico y plato de papel.

Y los precios no son precisamente populares. Existen dos precios distintos, la ración cuesta 24 libras (28 euros) si incluye langostinos, o 27 libras (32 euros) si el cliente escoge cola de langosta. 

La fórmula de éxito tiene otra particularidad interesante desde el punto de vista comercial: no utiliza carne de conejo, cerdo, ni tampoco embutidos como el chorizo. De este modo, amplía considerablemente su mercado potencial y evita determinadas restricciones o sensibilidades religiosas o alimentarias. El arroz se acompaña de guisantes, mejillones y langostinos o langosta. 

Al leer la noticia  pensé inmediatamente en otro producto gastronómico extraordinariamente exitoso, la pizza.

¿Qué explica buena parte del éxito de la pizza? La principal característica de la pizza: su enorme versatilidad, podemos elegir el tamaño, el tipo de masa, los ingredientes, los extras, combinaciones, las promociones... la pizza es una plataforma gastronómica sobre la que construir cientos de productos diferentes.

Y entonces me surgió la pregunta: ¿tenemos en España algún producto con características similares? ¡Eureka! Creo que sí. La paella. O, para evitar que algún valenciano abandone indignado la lectura en este preciso instante, digamos simplemente “arroz con cosas”.

Estoy bastante seguro de que este verano casi todos hemos comido alguna pizza y algún arroz.

Así que hagamos un pequeño ejercicio de benchmarking.

Pizza y arroz: dos plataformas gastronómicas

Pizza y arroz comparten algo más que el hecho de utilizar como protagonista un carbohidrato relativamente barato. Comparten una auténtica arquitectura de producto. Ambos parten de un núcleo relativamente estandarizado, económico y técnicamente reproducible, sobre el que puede desplegarse una enorme variedad de ingredientes, presentaciones y niveles de precio.

B. Joseph Pine II explicó esta lógica en Mass Customization (1993): combinar las eficiencias de la producción estandarizada con la posibilidad de ofrecer productos adaptados a diferentes preferencias de los clientes.

La pizza y el arroz llevan aplicando este principio desde mucho antes de que alguien decidiera ponerle un nombre en inglés.

Una diferencia interesante es que la pizza permite “negociar” la receta; el arroz, mucho menos

Hay, sin embargo, una diferencia comercial interesante entre ambos productos. En una pizzería, el maestro pizzero suele tener perfectamente definidos una serie de productos estándar: la margarita, la cuatro quesos, la barbacoa, la de pepperoni... Son recetas concretas, con una composición determinada. Pero el cliente siente que puede intervenir sobre ellas. ¿Podemos quitar la cebolla?, ¿Podemos añadir champiñones?, ¿Me pones doble queso?, ¿Y si cambiamos el jamón por bacon?... Incluso cuando existe una carta cerrada, la arquitectura del producto invita a la modificación. La pizza parece decirle al cliente: Esta es mi receta, pero podemos construirla juntos.

En las arrocerías ocurre algo bastante diferente. El maestro arrocero también tiene perfectamente definidos sus productos estándar: arroz del senyoret, arroz negro, arroz caldoso de bogavante, arroz de verduras... Pero la percepción del cliente suele ser otra: la receta viene cerrada. No parece natural decir: ¿Me quitas los mejillones y me pones unas gambas?, ¿Podemos añadirle un poco de chorizo?, ¿Y si le ponemos unos espárragos?, Y mucho menos: ¿Me pones piña?

No imagino a nadie con el valor suficiente para pedir piña en el arroz.. Y aquí aparece una pregunta que, desde el punto de vista del marketing, me parece fascinante: ¿Y Por qué no?

¿Por qué aceptamos con absoluta naturalidad que una pizza pueda ser modificada hasta convertirse prácticamente en un producto diseñado por el cliente, mientras que sentimos que alterar un arroz supone poco menos que cometer una herejía gastronómica? Probablemente hay una explicación cultural y otra operativa.

La pizza se ha construido comercialmente como una plataforma modular. Sus ingredientes son percibidos como piezas relativamente independientes que pueden añadirse, quitarse o sustituirse. El cliente compra una pizza, pero también compra la posibilidad de configurarla.

El arroz, en cambio, se percibe como una receta integrada. El caldo, el sofrito, el tipo de arroz, los tiempos de cocción y los ingredientes forman un conjunto en el que modificar una pieza puede alterar el resultado final. El maestro arrocero no vende solamente ingredientes sobre una base; vende una combinación que considera gastronómicamente equilibrada.

Y aquí aparece una oportunidad empresarial.

Quizá una de las razones por las que la pizza ha desarrollado una industria de personalización mucho más sofisticada que el arroz es que las pizzerías han enseñado al consumidor a personalizar.

No es necesariamente que la pizza tenga más posibilidades de combinación. Es que hemos aprendido que podemos pedirla de muchas maneras. Las cadenas de pizza llevan décadas entrenando al consumidor con una lógica extremadamente sencilla: base + ingredientes + extras + tamaño + formato = producto final.

¿Por qué no podría desarrollarse algo parecido en el mundo del arroz?  ¿Seco o caldoso? ¿Capa fina o arroz en altura? ¿Extra de gambas? ¿Añadimos sepia? ¿Un poco más de socarrat? ¿Carabineros? ¿Piña?, se puede personalizar pero hasta un límite.☺

El límite no tiene por qué estar únicamente en lo que técnicamente puede cocinar el arrocero, sino también en lo que el cliente cree que puede pedir. Y esto nos devuelve a la idea de mass customization de Pine: no se trata de permitir infinitas combinaciones. Se trata de diseñar un sistema que permita personalizar de forma controlada un producto estandarizado.

La pizza lleva décadas haciendo exactamente eso. Quizá el arroz todavía tenga que aprender a hacerlo.

1. El lienzo de alto margen

El secreto comercial de ambos platos está en la base:

  • Pizza: harina, agua, levadura, tomate, mozzarella.
  • Arroz: arroz (bomba, senia...), un buen sofrito, caldo.

En ambos casos el food cost de la base ronda cifras ridículamente bajas para el sector (la restauración suele manejar objetivos de food cost del 28-35% sobre precio de venta; la base de pizza o arroz, aislada, está muy por debajo). Lo que el cliente paga -y paga con gusto- es lo que se añade encima: marisco, trufa, ibéricos, quesos de importación. Es la lógica clásica de diferenciación de Porter (1985) la rentabilidad no procede exclusivamente de reducir el coste del producto básico, sino de construir atributos por los que determinados clientes estén dispuestos a pagar más. No compites en coste de la base, compites en el margen que te permite lo que pones encima.

2. La escalera de precios: cómo vender distintas versiones de una misma arquitectura. 

La personalización no sirve únicamente para ofrecer variedad. Sirve también para construir una escalera de precios. En retail esta lógica se denominada price lining: ofrecer diferentes niveles de producto y precio para capturar segmentos con distinta disposición a pagar. Esta escalera de precios, bien calibrada, nos permite capturar distintos segmentos de clientes. 

Por ejemplo:

  • Gama de entrada: para las pizzas la margarita y la de jamón y queso, para los arroces, el arroz de verduras o el arroz de mejillones
  • Gama media: para las pizzas la barbacoa y la cuatro quesos, para los arroces, el arroz negro y el senyoret
  • Gama premium: para las pizzas la de trufa, burrata e ibérico, para los arroces el de bogavante y el de carabineros.
Pero la escalera de precios puede construirse también modificando la propia base del producto.
  • En la pizza, la masa puede ser fina, gruesa o con bordes rellenos
  • En los arroces, podemos elegir entre el de capa fina (de 1 a 1, cm) o el arroz en altura (varios centímetros de grosor). El seco o el caldoso
También podemos ver el formato. En ambos casos puede ser individual, mediana, familiar o por porciones (pizza) o por raciones (paella)... incluso la paella puede tener el tamaño de una tapa.

Aquí aparece una pregunta interesante. Las cadenas de pizza tienen perfectamente interiorizada la lógica de los extras: ¿Quiere doble queso?, ¿Añadimos pepperoni?

¿Por qué no trasladar de manera sistemática esa misma lógica al mundo del arroz? Extra de gambas. Extra de sepia. Extra de socarrat. Extra de alioli especial. Extra de carabineros. Piña.

Porque, comercialmente, unas pocas unidades adicionales de producto pueden generar un incremento del ticket muy superior a su coste marginal.

Traducido al idioma de un maître: “Súbele el ticket con dos gambas más.”

3. El factor social: comer del centro de la mesa

Pizza y arroz están diseñados -casi arquitectónicamente- para colocarse en el centro de la mesa, no para el plato individual. El antropólogo Claude Fischler (2011) acuñó el concepto de comensalidad para describir cómo el acto de compartir alimento estructura el vínculo social: comer de la misma paellera o de la misma caja no es un detalle logístico, es el mecanismo que convierte una comida en un evento colectivo. Es parte de la experiencia.

Y aquí el hostelero encuentra otra ventaja interesante. Los platos compartidos suelen generar un ecosistema de consumo alrededor del producto principal: entrantes, bebidas, postres, cafés...elevando el ticket medio de la mesa sin que el cliente sienta que se lo han "vendido".

4. Resiliencia ante modas y restricciones dietéticas

La personalización tiene además otra ventaja, permite vender el producto sin necesidad de reinventarlo. Es la misma lógica de capacidades dinámicas de Eisenhardt & Martin (2000) que hace que sobrevivan las organizaciones capaces de recombinar y reconfigurar recursos ante entornos cambiantes.

Pensemos en algunos ejemplos:

  • Cliente vegetariano o vegano. Pizza de verduras, arroz de la huerta.
  • Cliente Celíaco. Masa sin gluten. El arroz por su propia naturaleza está libre de gluten (ventaja de fábrica, sin coste de I+D).
  • Cliente  foodies (entusiasta de la última tendencia): Pizza con pollo teriyaki, arroz con algas. .

El plato no cambia de identidad, solo de superficie. No hace falta rediseñar completamente el sistema productivo. Cambian algunos ingredientes. Cambian algunos sabores. Cambian algunos nombres. Pero la arquitectura permanece. Eso proporciona una enorme flexibilidad de producto.

5. El reto logístico: donde la pizza gana por goleada

Hasta ahora pizza y arroz parecen casi hermanos. Pero cuando entramos en operaciones, la simetría se rompe. Y bastante. La pizza posee una ventaja formidable: viaja extraordinariamente bien. Aquí se rompe la simetría. 

Una pizza se hornea en pocos minutos (3-5 minutos), se introduce en una caja de cartón, se desplaza a varios kilometros y llega al domicilio conservando razonablemente bien sus propiedades. La masa está diseñada para el delivery, incluso para el vending. El arroz es bastante más rebelde.

El arroz, es prácticamente, un organismo vivo que sigue cocinándose con su propio calor residual, el grano sigue absorbiendo caldo, la textura cambia.  El punto exacto puede perderse en cuestión de minutos.  Un arroz magnífico puede convertirse durante el trayecto en un arroz simplemente correcto. O, peor todavía, en una masa. 

No es casualidad que la pizza conquistara el delivery en los 80-90 mientras el arroz sigue peleando por un hueco digno: dark kitchens y cadenas de arrocerías están buscando soluciones a este problema, con caldos pre-infusionados, sofritos terminados de alta gama y envases de aluminio que imitan la paellera para mantener temperatura y textura. Es, en el fondo, un problema de estandarización del último tramo de la cadena de valor sin destruir la experiencia de producto. 

Conclusión

Si un hostelero entiende que la pizza no triunfa por la pizza en sí, sino por su arquitectura de personalización, escalabilidad y comensalidad -y traslada esa lógica a una arrocería moderna- tiene entre manos uno de los modelos gastronómicos más rentables y queridos del panorama español.  Veremos en los próximos años un Domino's de los arroces

No es casualidad que los arroces reinen sin discusión en las cartas de fin de semana de todo el país: llevan haciendo mass customization desde antes de que existiera el término. 

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11 noviembre, 2024

 

Precio más alto de lo normal

 


Ayer mientras buscaba uno de mis productos favoritos en Amazon, me lleve una sorpresa. Junto al precio apareció un mensaje que me llamó la atención: "Precio más alto de lo normal". Al hacer clic en la opción de información, pude leer el siguiente texto

Precio más alto de lo normal

Amazon se esfuerza por ofrecer a los clientes precios que cumplan con nuestros estándares de calidad. Recientemente hemos visto mejores precios para este producto ofrecidos en Amazon o en otros minoristas.

¿Qué significa "Precio más alto de lo normal"?

Cuando Amazon te muestra este mensaje, básicamente te está diciendo: "Hey, hemos visto este producto más barato en otros lugares". Pero, ¿por qué lo hacen? La respuesta es simple: transparencia y competencia. Amazon quiere que sus clientes tengan la mejor experiencia de compra posible, y eso incluye encontrar los mejores precios.

Este mensaje ¡me impresionó! y me llevó a reflexionar sobre las señales que envía tanto a los consumidores como a los vendedores.

De cara al consumidor

Amazon, al comunicar de manera transparente, que el precio de ese producto en particular es superior al habitual, muestra un compromiso de honestidad con el consumidor y tangibiliza un esfuerzo por ofrecer precios competitivos, reforzando la confianza en esta plataforma. A partir de ahora, cuando Amazon me recomiende un producto, estaré más dispuesto a confiar en sus sugerencias, bueno estaré un poco más dispuesto, no creo que sea hayan convertido en hermanitas de la caridad.   

De cara a los vendedores

El mensaje "Precio más alto de lo normal" genera presión a los vendedores que operan dentro de la plataforma. Este tipo de monitoreo de precios tanto dentro de Amazon como en otros minoristas externos envía un mensaje claro: la prioridad de Amazon es la satisfacción y el beneficio de los consumidores. Obliga a los vendedores a ajustar sus precios de manera coherente con el mercado. Amazon está empujando a los vendedores a ser competitivos, incentivándolos a ofrecer mejores ofertas, generando un ambiente de mayor calidad y equidad para los compradores.


El mensaje "Precio más alto de lo normal" es una señal clara de que Amazon se preocupa por ofrecer los mejores precios a sus clientes. Gracias a políticas y mensajes como este, Amazon refuerza su imagen como una plataforma que vela por el bienestar del consumidor mediante la supervisión de los vendedores, impulsando la competitividad y el valor en el mercado de la plataforma.

Como estudioso del marketing, un tema que me interesa es el Comercio local versus comercio online, si eres un pequeño comercio, te incito a hacer un poco de benchmarking y pensar como podrías trasladar esta política de precios a tu comercio.

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02 noviembre, 2019

 

Uber ¡llega a Bilbao!




El jueves 31 de octubre, UBER empezó a operar en Bilbao con 20 coches. A los taxistas y al Ayuntamiento de Bilbao no le “ha hecho gracia”pero y a los ¿usuarios? Parece que a los usuarios sí les gusta UBER, pues, según fuentes de UBER, desde hace unos meses, a pesar de no dar servicio en el País Vasco, 320.000 personas abrieron la aplicación de UBER.

Los VTC (vehículos de transporte con conductor) y los taxis prestan un servicio de transporte público discrecional de viajeros. Las diferencias entre ambos servicios vienen marcadas por los distintos requisitos de acceso y ejercicio de la actividad Vamos a ver las diferencias de un taxi un VTC

CONTRATACIÓN

Los taxis se pueden contratar de tres formas:
  1.     Acudiendo a una parada
  2.     Levantando la mano en la calle
  3.     Llamando a un teléfono de alguna asociación de taxis (en Bilbao operan varias)
Los VTC se pueden contratar, exclusivamente, “llamando a su centralita”, lo que pasa es que las compañías como UBER ó Cabify, no tienen una “centralita” tienen una app, una aplicación que llevamos en el móvil.

Es decir, los taxis y los VTC, solamente compiten cuando alguien coge el teléfono y decide o llamar a un teléfono para pedir un taxi o utilizar una aplicación. Y ahí está la gran diferencia entre los dos. La diferencia entre el app de un taxi y la de un VTC, es que los taxistas quieren que el “sistema” mande al taxi que menos ha trabajado hoy, con el objetivo de que todos los taxistas trabajen por igual mientras que UBER quiere minimizar el tiempo de espera del cliente. Los  taxistas a lo largo del tiempo se han ido agrupando en asociaciones, en cooperativas…. en Bilbao operan varias con sus números de teléfono independientes… y sus agrupaciones intentan beneficiar a sus socios, los taxistas. Sin embargo, UBER nace digital, tiene una única aplicación que funciona en más de 700 ciudades, y su modelo de negocio es de plataforma, es decir, intermediar entre una flota de coches y los usuarios.
 
Si comparamos los dos modelos, la experiencia de cliente, es muy superior en UBER que en la llamada a una centralita. La palabra experiencia cliente, es la clave. Si llamas a la centralita de los taxis, te dicen “irá a buscarle la licencia XXX”, sin embargo, cuando pides un VTC, la aplicación de UBER, te dice, cuánto tardará en llegar, puedes ver en tiempo real como se acerca, el nombre del conductor, su valoración, la matrícula del coche, el precio que vas a tener que pagar –que lo pagas desde la aplicación- y lo puedes dividir...
 
Los taxistas en lugar de hacer Benchmarking (copiar), quieren ponerle trabas a la contratación de los VTC. En Bilbao, siguiendo el ejemplo de Barcelona, quieren que desde que entras en la app de UBER hasta que te respondan pasen 30 minutos ¡que se j*** el consumidor! Creo que a los taxistas se les olvida que los clientes quieren a UBER
 
PRECIO FIJO PRECIO VARIABLE
 
Los taxis deben aplicar tarifas fijadas administrativamente, mientras que los VTC se someten a precios libres. Para el consumidor el precio de una carrera en taxi es desconocido en el momento de contratarlo, los taxis operan con precio variable, te montas en un taxi, bajan el taxímetro y cuando llegas a destino el taxímetro pone lo que tienes que pagar, que se calcula en función del tiempo y la distancia de la carrera. Sin embargo, cuando contratas un UBER sabes desde el principio que te va a costar la carrera.  El sistema de cálculo de precio en UBER no es tan sencillo como el de los taxis –que juegan con distancia y tiempo- el algoritmo de cálculo de precio de UBER es en función de la oferta y de la demanda. Por lo que el precio en UBER para ir del sitio A al B varía en función del día o de la hora. UBER en un aeropuerto americano se dio cuenta que los choferes, inmediatamente después de que aterrizasen los aviones y los clientes accedían a la aplicación los choferes apagaban la aplicación durante unos minutos, con lo que el algoritmo detectaba que había pocos coches y muchos clientes y subían los precios. UBER ha conseguido que pensemos que es más barato que los taxis, pero eso no es necesariamente cierto. UBER te anticipa cuanto te va a costar un desplazamiento un día concreto a una hora concreta en el momento de contratarlo y el taxi no sabes el precio hasta que has llegado al destino.
 
COSTES
 
En general UBER es más barato que un taxi  ¿motivo?
 
Tenemos dos posibles explicaciones:
 

Yo creo que en la segunda explicación, el coste de la licencia, es donde está el problema entre los taxis y los VTC. Acabo de hacer una búsqueda en internet y veo que hoy se venden una licencia de taxi en Bilbao (Radio Taxi) por 110.000 €, otra también en Bilbao (Taxi Class) por 150.000 €, otra en Sestao por 50.000 € y otra en Portugalete por 57.000 €.  En Madrid las licencias de taxi también están en el entorno 110.000 €. Un préstamo de 100.000 € a 30 años, al 5%, supone una cuota de 536,82 €/mes.
 
Todos tenemos en nuestra cabeza los atractor, la sabiduría tradicional de un sector, aquello que nadie se cuestiona en un sector. Por ejemplo, los pisos son una inversión segura, ¡nunca bajan!... hasta que nos llegó la crisis inmobiliaria. En el gremio de los taxistas, tenían este atractor “las licencias de taxi nunca bajan, siempre ganas dinero”. En los dos casos, la creencia popular no se corresponde necesariamente con la realidad. Lo podemos llamar especulación, burbuja o riesgo, pero la realidad, es, como expreso John Maynard Keynes, en economía solamente podemos asegurar que “largo plazo todos estaremos muertos”.
 
Pero la falsa creencia de que las licencias de los taxis, solamente pueden subir, no es exclusiva de España. En Nueva York, donde hoy hay 13.437 “medallions” (que es como llaman a las licencias) y un mercado de 250.000 viajeros/día –lo que implica una media de casi 19 carreras por taxi al día-. Veamos cómo ha evolucionado el mercado desde que en 1937 el Ayuntamiento concedió 12.000 licencias a un precio de 10 dólares (mercado primario). En 1997 en el mercado secundario, se podía comprar una licencia por 200.000 $, en octubre de 2011, se llegó a pagar, por primera vez, un millón de dólares por una licencia de taxi. La operación la realizó un taxista que tenía 2 licencias compradas en los años 80 por 80.000 dólares cada una y consiguio vender cada una de ellas por un millón de dólares. El máximo precio de los medalones llegó a los 1,3 millones de dólares. Pero el precio se ha desplomado. Este verano el precio de una licencia estaba en los 110.500 $. Imaginaros el problema de aquel taxista que compró la licencia por más de 1 millón de euros, que la compro mediante un préstamo, ¡hoy está arruinado! Varios taxistas se han suicidado, uno de ellos frente a las puertas del Ayuntamiento. Observese que desde que la primera emisión de licencias del Ayuntamiento en 1937 fue de 12.000 y hoy hay 13.437,  aproximadamente un incremento del 12%, ridículo si lo comparamos con el incremento del coste.
 
MERCADO PRIMARIO Y MERCADO SECUNDARIO
 
Este creo que es un concepto importante. Se pueden distinguir dos tipos de mercados
Lo que pasa, es que hace un par de años, cuando la Administración emitió las licencias de VTC unos pocos compradores se hicieron con muchas. Esos compradores, que pagaron, 32 € por licencia son los que tienen las flotas que dan servicio a UBER, ya que UBER no tiene coches, UBER hace de intermediario entre las flotas de coches y los usuarios.
 
ADMINSITRACION
 
Vemos que la Administración, es la que ha creado un monopolio, perdón, un oligopolio cartelizado (que a efectos prácticos funcionan de la misma manera), y en lugar de proteger al consumidor, al ciudadano, se deja influir por el cartel de los taxistas. ¡Curioso! El concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Bilbao ha dicho que la entrada de UBER se ha producido con "con nocturnidad y alevosía", y ha destacado que el consistorio seguirá apoyando al sector del taxi en la villa. Con todo el respeto, el Ayuntamiento de Bilbao, tendrá que defender a los vecinos de Bilbao. 

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en un estudio sobre el sector de los taxis y VTC determinado que la excesiva regulación por parte de la Administración del sector tiene como consecuencia que taxis y VTC ofrecen servicios de peor calidad y extraen rentas superiores a las que obtendrían en competencia, a costa de los consumidores. La CNMC ha estimado que, en área metropolitana de Barcelona, cada taxi obtiene una renta extraordinaria de 5.083 euros al año y cada VTC, 2.041 euros al año, que sale de los bolsillos de los usuarios.
 
Yo cuando hablo de este tema, siempre pienso en otros gremios, por ejemplo los zapateros. Estoy convencido que al gremio de zapateros de Bilbao, les encantaría que no se concedieran más licencias para la apertura de nuevas zapaterías, y de paso que los vecinos de Bilbao no puedan comprar zapatos fuera del término municipal y mucho menos en internet.
 
Pero UBER, sabe, que tiene que luchar con los lobbys, por eso, el cofundado de UBER, Travis Kalanick sabe que su principal lucha es contra la legislación y los grupos que representan el statu quo, y ha acuñado la Ley Travis que dice:
 
Nuestro producto es tan superior al statu quo que, si damos a la gente la oportunidad de verlo o probarlo, en cualquier lugar del mundo donde los gobernantes estén sujetos a un mínimo de responsabilidad frente al pueblo todo el mundo exigirá y defenderá su derecho a existir.
En más de una ciudad, UBER ha promovido manifestaciones de usuarios, frente a los organismos reguladores del transporte. Alguien en el Ayuntamiento de Bilbao, se tendrá que preguntar el motivo de por qué en los últimos meses, según, UBER, 320.000 personas han abierto la aplicación de UBER, en una ciudad donde no prestan servicio.
 
CONSEJO
 
Si los taxistas, me contratasen, les daría dos consejos
 
  1. ¡Copiar a UBER! y competir en la experiencia de usuario
     
  2. Como el problema principal es la incertidumbre que les provoca el precio de las licencias, intentar promover un fondo, entre la Administración y las empresas VTC, para que compren las licencias a un precia tasado a los taxistas que decidan jubilarse o cambiar su licencia de taxi por una VTC.

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13 agosto, 2018

 

Los pedidos no hacen cola


Mi proveedor de embutido está de vacaciones... y como mis reservas han bajado... hoy he ido "a la aventura a por otro proveedor. Hacía tiempo que tenía localizado una especie de almacen de embutido que también sierve al por menor. Lo tenía identificado pues al pasar en coche siempre veía una cola enorme fuera del local, está en una de las salidas de la ciudad, en una avenida con mucho tráfico y muy difícil de aparcar. Hoy que tenía que hacer unas gestiones por esa zona he acudido. A pesar de ser agosto, he tenido que esperar bastante cola. El almacén tiene un pequeño local, donde hay dos personas con máquinas de cortar y una envasadora al vacio. El sistema es sencillo hay una serie de embutidos -de buena calidad- y cuando te atienden los puedes pedir que te corten y envasen al vacio en el momento o los puedes comprar por piezas. Evidentemente el precio de los embutidos loncheados es superior al de las piezas. El motivo por el que hay tanta cola, es que hay que esperar a que vayan cortando lo que va piedendo cada una de las personas que tienes delante. Hasta aquí lo normal.

Esperando en la cola, me he dado cuenta que había personas que se saltaban la cola. El motivo es que si has hecho un pedido por teléfono, para recogerlo ¡no tienes que hacer cola!... he pensado que los grandes almacenes nos venden conceptos como el click & drive... hacer la compra on-line y recogerla en el aparcamiento del super... y las tiendas como está lo ofertan de una forma similar... haz el pedido por teléfono y recogerlo en la tienda sin colas.

Este sistema tiene ventajas para la tienda... pueden preparar los paquetes cuando no tienen clientes en la tienda o a deshoras.

También me ha llamado la atención el sistema de anotar los pedidos. Cuando reciben una llamada apuntan el pedido en los azulejos, cada dos filas de azulejos corresponde al día de la semana en el que será la recogida.

Y recuerda.... ¡no solo la tecnología es innovación! 

Por cierto, la especialista que tengo en casa en salchichón... me ha dicho que está muy bueno... pero que le falta pimienta... seguiré con mi proveedor habitual;)


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02 diciembre, 2012

 

Tienda insignia flagship store

Se trata de un concepto importado de Estados Unidos, consistente en que las grandes firmas en un origen de la moda pero que se se ha adoptado en otros sectores como la automoción, la tecnología… instalan una macrotienda con el objeto no sólo puramente comercial, sino de que sirva como imagen de marca. Prueba de que se está extendiendo a otros sectores es por ejemplo la inaguración de una flagship store por parte de Enrique Tomás, lider en la compra y venta de jamones.

Una flagship store es la tienda más importante, la que mejor transmite el concepto “experiencia de marca”,-en el que se puede  ver, pero también tocar y vivir, los productos que comercializa-. En una flagship store se muestra el catálogo de productos completo.

Además de ser un recinto concebido para la venta, dichas tiendas se convierten también en lugares de socialización, donde las marcas pueden hablar de tú a tú con los clientes y pueden ver cómo se interrelacionan con sus productos; también se convierten en lugares destinados a las presentaciones, eventos culturales o a cualquier otra acción que los responsables de Marketing puedan imaginar entre sus 4 paredes. En este tipo de tiendas el volumen de ventas, a veces, no sea tan alto como para llegar a amortizar su implantación pero es una poderosa herramienta de imagen, dan un valor añadido al producto y al resto de las tiendas de la marca – que sí ven como se incrementan sus ventas -  ya que refuerzan la imagen de marca en su publico objetivo.

Las ventas de los establecimientos que comercializan esos productos, crecen cuando en su ciudad se abre una flagship store. Los distribuidores en lugar de ver a las tienda insignia como una competencia, la ven como una ayuda para incrementar las ventas de productos de la marca en cuestión.

Entre las características de este tipo de tiendas está:
Ejemplos de sectores distintos de la moda:

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11 enero, 2010

 

Benchmarking

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Vía: Los apuntes de Miguel

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05 enero, 2010

 

Matriz para la Gestión de nuestra Presencia en social media

Matriz para la Gestión de nuestra Presencia en social mediaMe ha gustado una matriz desarrollada por la empresa izo system, que gracias a sus dos dimensiones:
nos da la siguiente utilidad:
  1. Posiciona nuestra compañía en el universo de Social Media.
  2. Comparar nuestra posición con la de nuestros competidores
  3. Identificar que acciones debemos realizar para mejorar nuestra posición (en reputación online, imagen de marca, atención al cliente y ventas).
Este es un ejemplo de la posición en España de distintas empresas tecnológicas:

Benchmark Tecnología España

Actualizado 6-enero-09: Pedro Máiquez de Izo system, en un comentario, me indica que la matriz tiene tres dimensiones, una dimensión más de la que había indicado:
Y el nombre de la matriz es: SMA Index. (SMA = Social Media Analyst)

¡Esta gente de Izo System, tienen que ser buenos en la red, ¡han detectado este post en menos de 24 horas, me han hecho un comentario, y eso que hoy que es festivo!


sma index

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