21 agosto, 2022
Cajero automático en una farmacia
Os cuento dos experiencias:
- En Bilbao, en las proximidades de mi casa hay un cajero automático de la BBK -actualmente Kutxabank-. Aunque la oficina cerró, el cajero automático sigue funcionando. Los sábados, a primera hora, cuando salgo a desayunar, que pequeño gran placer café, vaso grande de agua, pincho de tortilla de champiñones y lectura del periódico en la terraza de un bar, sacó dinero del cajero automático. ¡Es difícil!, la puerta lleva más de una año atascada y hay que pegarle un empujón. Una vez dentro ¡hay suciedad!, ¡mucha suciedad!
- En Benidorm debajo de casa, en la farmacia, hay un cajero automático. La farmacia tiene un horario amplio, lo que da seguridad, aunque el cajero funciona las 24 horas del día.
Estoy seguro que BBK tiene un contable, especializado en contabilidad de costes, que piensa los cajeros automáticos son un centro de coste en el que pierden dinero. ¡Error!... Señores, la contabilidad de costes es un herramienta. Herramienta que no evalúa lo que pienso yo todos los sábados. ¡Qué dejadez! Si no son capaces de mantener un cajero automático, ¡cómo van a manejar mi dinero!
Sé que el modelo de negocio de los cajeros automáticos de BBK es distinto del modelo de negocio del cajero instalado en un comercio.
Creo que es una buena combinación la de un pequeño comercio y un cajero automático. El propietario del cajero automático garantiza que su cajero está cuidado y el comercio consigue un alquiler por el espacio utilizado por cajero automático y un elemento que genera tráfico hacia el comercio.
Me gusta el efectivo, no me veo pagando los 2,80 € que me cuesta el desayuno con tarjeta de crédito.
Etiquetas: atención al cliente, dinero, pequeño comercio, sucedidos